Salida al Pol-Pol de los Oinak
Ellos amablemente nos contestaron que era porque estaban haciendo unas pruebas y que si no conseguían pasar esas pruebas, no podrían ser guías de montaña. Después de descansar un buen rato decidimos seguir adelante. La mayoría de la gente ya estaba muy cansada y no podía seguir y sin darnos cuenta tras el increíble esfuerzo conseguimos llegar al refugio de Urkiola. Fue entonces cuando cogimos un asiento, nos sentamos tan panchos y nos pusimos a comer.
Al cabo de un rato, cuando los monitores volvieron, empezamos con la actividad, un juego de adivinanzas. Para las 6 o 6:30 empezamos a subir al Pol-Pol. Al llegar, hacía un frío de la leche entonces pijama y empezamos a entrar en calor. Después de cenar recogimos los platos y nos fuimos a la sala pequeña a jugar a cartas. Después de recoger todo hicimos un resumen de lo que había pasado esa semana. Al acabar esa actividad nos fuimos a la cama.
A la mañana siguiente los monitores se dieron cuenta que la leche estaba cortada, entonces no pudimos desayunar casi nada. Desayunamos unas cuantas galletas y la manzana. Pero al salir fuera del refugio, nos dimos cuenta que había nevado entonces tras recoger y limpiar toda la casa empezamos a jugar un rato en la nieve. Después de estar un rato en la nieve cogimos nuestras mochilas y empezamos el rumbo a la bajada. Había bastante barro, por ello, la gente se resbalaba y se caía en el barro y nos hicieron mucha gracia las caídas de la gente en el barro. AL final, ayudándonos mutuamente y tras hablar un buen rato llegamos al Txirin y cada uno se fue a su casa.







